El coordinador del tercer curso del Grado de Periodismo de la Universidad de Navarra nos ofrece las claves formativas y profesionales de esta carrera
- «Hay que formar a la gente en la reciedumbre, en la perseverancia, en la humildad, en el amor a la verdad, en la prudencia… Y, lógicamente, todo esto hay que ponerlo en práctica, y cuanta más calidad que cantidad en las prácticas, mejor»
- «La gente que entra ya no tiene tan claro qué quiere ser de mayor. Antes queríamos trabajar en el Diario de Navarra y ahora la gente quiere trabajar en el Gabinete de Comunicación de Volkswagen. Por lo tanto, ya no tenemos tan claro su perfil«
- «Hay montones de libros sobre periodismo que un alumno que haga Periodismo se los tendría que leer. Eso recomendaría. De películas, lo mismo. Yo creo que esto sería muchísimo más importante que muchas asignaturas que hay en la Facultad ahora mismo»

BELÉN ASTOLFI.- Miguel Ángel Jimeno es profesor en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, fue subdirector del Dpto. de Proyectos Periodísticos y es el coordinador del tercer curso del Grado de Periodismo que ofrece la Universidad. Además, fue jefe de Edición de Diario de Noticias y director de la revista Nuestro Tiempo, y en la actualidad lleva el blog La buena prensa.
1.- ¿En qué consiste el Grado de Periodismo?
– Para mí, el Grado de Periodismo debería consistir en formar a un alumno que quiere ser periodista en los valores necesarios para ejercer bien la profesión, contando honradamente las cosas que pasan. Además, hay que formar a la gente en la reciedumbre, en la perseverancia, en la humildad, en el amor a la verdad, en la prudencia… Y, lógicamente, todo esto hay que ponerlo en práctica, y cuanta más calidad que cantidad en las prácticas, mejor.
2.- ¿Cómo suele ser el perfil de un estudiante que empieza a estudiar Periodismo?
– Durante muchos años lo que existían eran las Facultades de Periodismo y todos los que entrábamos sabíamos a qué entrábamos: queríamos ser periodistas. Parece una obviedad, pero no lo es realmente. Teníamos vocación por el periodismo. Con el paso de los años las Facultades de Periodismo se han ido abriendo y la palabra más importante ahora ya no es periodismo, es comunicación. Entonces, la gente que entra ya no tiene tan claro qué quiere ser de mayor. Antes queríamos trabajar en el Diario de Navarra y ahora la gente quiere trabajar en el Gabinete de Comunicación de Volkswagen. Por lo tanto, ya no tenemos tan claro su perfil. Y, a medida que pasa el tiempo, nos vamos abriendo más, porque ahora tenemos el Grado de Marketing, un grado que muchísima gente se pregunta «qué hace en una Facultad de Comunicación». Por otro lado, estamos tendiendo a coger, aunque cada vez un poco menos, a gente que no es súper brillante. Entonces, estas circunstancias nos exigen muchísimo más a los profesores. En el sentido de asumir que existe un abanico enorme de posibilidades para mis alumnos en el que tienes que partir de la base de que todas las opciones son posibles y que a mí me interesa tanto el alumno que quiere trabajar en Onda Cero como el que quiere trabajar en el Gabinete de Comunicación del Real Madrid. Lo que tengo que hacer con unos y con otros es enseñarles a hacer buen periodismo. Porque, aunque trabajes para una marca, las marcas cada vez hablan menos de estas y venden más valores. Y ahí se puede hacer muy buen periodismo también.
3.- Y esos valores de los que habla, ¿cómo se inculcan?
– Esto es como la relación de dos personas: intentar enamorar a alguien. Cuando yo estudié la carrera, un profesor no necesitaba enamorarme sobre esto, porque yo ya venía enamorado de casa. Entonces te lo pulían, te lo hacían todavía más atractivo, tenías más ganas de formarte porque estabas súper enamorado. Ahora, la labor del profesor es tener que enamorar a la gente, hacerle ver que afuera hay un mundo maravilloso y que si te dedicas a esto puedes cambiarlo. ¿Cómo se hace eso? Pues muchísimas veces por contagio, hablando y quedando con los alumnos. Como en el enamoramiento, el roce hace el cariño, y esto trata un poquito de eso. De que se vayan enamorando de que para escribir bien, vale la pena hablar con dos fuentes en vez de con una; de que para contar una buena historia, vale la pena retrasarlo un día e ir a un sitio porque en este hay una mejor historia que la que está más cerca. Y en clase, intentar transmitir al menos pasión por el periodismo. Para mí sería imperdonable que en mis clases, que son las más prácticas, yo no transmitiera al menos mi propia pasión. No sé si la contagiaré o no, pero al menos lo intentas.
4.- ¿Cree que es necesario realizar prácticas durante la carrera?
– Los importante es tener una grandísima formación para que, cuando salgas al mundo profesional, puedas aplicar todo lo que llevas en teoría. Por ejemplo, en deontología te enseñan que el fin no justifica los medios, pero cuando sales a las prácticas, en ocasiones, te vas a encontrar con que los protagonistas de las informaciones sí que defienden que el fin justifica los medios. Sin embargo, tú como periodista tienes que saber ver que no se está haciendo bien. Eso es aplicar las cosas. Hacer prácticas también es ir a Onda Cero y encontrarse con una mesa de mezclas o ir a la televisión y encontrarte con que tienes que montar tu pieza. Pero en todos los casos, lo llevas de casa. Entonces, prácticas sí, por supuesto, y con un buen jefe, ojalá. Muchas veces, el gran problema es que llegas a un sitio y te encuentras con una sensación de abandono y de desamparo que hace que la gente con vocaciones periodísticas débiles vuelva de las prácticas diciendo que no es lo suyo. Obsesionarse con ellas tampoco es bueno, recomiendo hacer muchas cosas antes, ya que la profesión es larguísima.
«Sería muy fácil centrarme en los cinco mejores de la clase, pero casi todos los profesores quedamos con los alumnos que más o menos tienen algún problema, le metes horas extraordinarias… Son esos pequeños detalles, y cada vez más precisamente por vuestra desorientación. Aquí se sigue manteniendo ese espíritu de antes«
Miguel Ángel Jimeno
5.- ¿Qué hace a la Universidad de Navarra distinguirse de otras universidades en el Grado de Periodismo?
– Cuando yo estudié la carrera tenía un profesor súper enamorado de la prensa británica y ponía un paralelismo que decía: Oxford y Cambridge, la historia no se improvisa. Cuando una institución tiene 500 años, tiene historia, y eso quiere decir que si se hacen bien las cosas, la historia juega a tu favor para tomar buenas decisiones, tener prestigio, calidad, para atraer al buen profesor y al buen alumno… Nosotros tenemos la suerte de tener la historia que tenemos gracias a los profesores, alumnos y antiguos alumnos. Somos los primeros. Cuentas con el pasado, que no resta, sino que suma. También, una parte esencial de la Facultad ha sido la atención al alumno, a las personas con nombre y apellido, el asesoramiento, la puerta abierta, la ayuda, el no dar por perdido a nadie… Es decir, sería muy fácil centrarme en los cinco mejores de la clase, pero casi todos los profesores quedamos con los alumnos que más o menos tienen algún problema, le metes horas extraordinarias… Son esos pequeños detalles, y cada vez más precisamente por vuestra desorientación. Aquí se sigue manteniendo ese espíritu de antes. Otro elemento fundamental son los antiguos alumnos, que en el fondo son los que dan más la cara por la Facultad. Fcomunav es Fcomunav por sus antiguos alumnos. Vas sumando estas cosas que hacen que estés arriba. Además, estamos cada vez más en contacto con el mundo profesional. Aquí me voy a poner una medalla, ya que fui de los pioneros que desde el minuto uno estuve trabajando para el mundo profesional como tutor. Antes, se veía que las universidades no sabían realmente qué pasaba en el mundo profesional, pero ahora sabemos casi más aquí de lo que pasa en los medios que en los propios medios, porque estamos, pensamos, hablamos, reflexionamos sobre las cosas que están pasando ahí.
6.- Si un alumno de Periodismo quisiera desarrollar su formación más allá de lo que se le enseña en la carrera, ¿qué podría hacer?
– Algunos profesores llevamos varios años hablando, y algún día se hará, de que los alumnos que entren en la Facultad por primera vez deberían tener una lista obligatoria de 50 o 100 buenos libros y 50 películas que el día que salgan se hayan leído y visto, sí o sí. Cada vez llegan alumnos que han leído menos. Saben otras cosas, pero ya no solo hay una carencia de lecturas buenísimas que te forman la cabeza, sino también de lecturas periodísticas. Es decir, la gente se tendría que ir de aquí habiendo leído la biografía de Indro Montanelli, que es el periodista más importante de Italia; de Oriana Fallaci, que ha sido la entrevistadora más importante de la historia, de Katherine Graham, que ha sido la fundadora del Washington Post. Hay montones de libros sobre periodismo que un alumno que haga Periodismo se los tendría que leer. Eso recomendaría. De películas, lo mismo. Yo creo que esto sería muchísimo más importante que muchas asignaturas que hay en la Facultad ahora mismo.
7.- Y, ¿después de la carrera?
– La autoformación. Leer mucho ayuda, porque se te va quedando. Leo una entrevista y, luego, otra, y en el subconsciente me doy cuenta de que este título engancha más que este otro; de que esta entradilla es mejor que esta otra; de que este cierre funciona mejor que este otro. Además, la autoformación es barata, desde el ordenador puedes hacer de todo. Si amas lo que estás haciendo, aparte de leer, y van surgiendo acontecimientos, aprovecha las ocasiones. Si eres un periodista navarro, coge todos los días el Diario de Navarra, el Diario de Noticias, navarra.com… y dedícales un tiempo. Y lee y compara sin querer, mira los tratamientos y las coberturas, fíjate en las innovaciones… Esto todos los días. Lo cual, puedes pensar que es absurdo, qué periodista no se dedica a eso, pero hay muchos que ya ni leen su propio periódico. Entonces, al final se da todo por supuesto.
«Hay másteres muy buenos, pero los muy buenos van ligados a la palabra muy específicos. Si te quieres dedicar al diseño, haz el «MÁSTER». Vete a Londres, que hay un máster en diseño que no es periodístico, que te va a amueblar la cabeza, y vale lo que vale
Miguel Ángel Jimeno
8.- ¿Hasta qué punto es realmente necesario hacer un máster?
– Depende. Hay un boom de másteres, aunque muchísimos de ellos sirven para poco. Más bien sirven para que el que los organiza gane dinero. Es una pena que muchísimos medios de comunicación hayan instalado el máster como previo paso para entrar a este a corto plazo. Me parece un error porque están perdiendo a muchísima gente. Cada mil que pueden salir de la Complutense, si solo cogen a dos, se están perdiendo la posibilidad de conocer a 998. También hay másteres muy buenos, pero los muy buenos van ligados a la palabra muy específicos. Si te quieres dedicar al diseño, haz el «MÁSTER». Vete a Londres, que hay un máster en diseño que no es periodístico, que te va a amueblar la cabeza, y vale lo que vale. De relaciones internacionales cada vez hay más, en la Complutense hay varios buenos. Sin embargo, la inmersa mayoría de los alumnos acaban haciendo un máster por obligación, sobre todo para entrar al mundo del medio convencional -prensa, radio y tv-. Luego hay otros másteres que tienen lo bueno de que quienes lo hacen ya cuentan con experiencia en el mundo laboral. Lo que hacen es que al cabo de seis o nueve años hacen un parón en su vida profesional y sus empresas les pagan un máster. No son másteres de recién licenciados. Entonces, el máster cobra otra dimensión porque al profesor se le exige mucho más. Tenemos como alumnos a personas que han sido siete años el jefe de Marketing de una empresa y ,encima, son cada vez más internacionales.
9.- Entonces, ¿qué le recomendaría hacer a los estudiantes que están a punto de graduarse?
– Que trabajen. Hay muchos que dicen «lo mío es la radio» y al final no les cogen, pero tampoco quieren ir al Diario de Navarra, y prefieren estar de dependientes o se van a Inglaterra. Cometen un error. Si lo tuyo es el periodismo y tu sueño es la radio, vete al Diario de Navarra. Aprende, sigue aprendiendo de periodismo, que no vas a restar, vas a sumar. Vas a sumar fuentes, experiencias, modos de contar… Además, es más fácil que acabes en Onda Cero estando en el Diario de Navarra que en el Corte Inglés. Es que ahora se creen que la gente ha nacido ya, que Luis Del Olmo nació presentando o que Sandra Golpe nació presentando el informativo de Antena3. Lo que te demuestra la vida de la gente es que la gente trabajaba. Y entonces no es raro decir «fulanito de tal empezó haciendo crónicas deportivas en el Diario de León», se dedicó a hacer periodismo. Si lo tuyo es el periodismo, trabaja.
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